No le va a ir bien en Nueva York

A veces un chiste del New Yorker como este me despierta y me hace tener fe en la humanidad.

Fuente.

Dibujos animados de las cavernas

Me crucé otra vez con este tema, aunque el artículo tiene unos años: Early Human Made Animated Art, de Zach Zorich. Ya había visto algo sobre esto cuando se estrenó en cine la película de Herzog Cave of Forgotten Dreams.

La teoría es que algunas imágenes rupestres, a la luz tenue de la iluminación paleolítica, podían dar la idea de movimiento en las figuras.

Suena exagerado, claro. Pero a la vez no deja de fascinarme lo poco que se sabe acerca de esos dibujos que tienen más de 20000, incluso algunas más de 30000 años en la tierra. ¿Qué historias contaban? ¿Quiénes las hacían?

En los comentarios a este artículo encontré la recomendación para leer este otro: It’s about time, de Warren Criswell, y una novela de Kim Stanley Robinson, que voy a ver si consigo. Y también las ganas para volver a ver la película de Herzog y releer un artículo de John Berger que leí hace un tiempo y que habla también sobre los dibujos en las cuevas de Chauvet.

Blanco griego

En este artículo para The New Yorker, The Myth of Whiteness in Classical Sculpture, Margaret Talbot habla de “el secreto mejor guardado que ni siquiera es un secreto”. Las esculturas clásicas, que la historia del arte siempre nos muestra de un blanco impecable, en realidad eran coloreadas. De hecho, muchos hallazgos arqueológicos presentan restos de color, que si no se analizan cuidadosamente se pierden. Y luego, encima, en muchas ocasiones, fueron limpiadas y pulidas para la exhibición. Varios investigadores están intentando revertir esto, pero no solo se enfrentan a distintos tipos de análisis y cuestiones técnicas a la hora de las excavaciones, sino también con el concepto del público acerca del blanco de las esculturas como algo elegante y sobrio.

Tim Wu: “El futuro de la humanidad depende de la ética del diseño

Tim Wu

Las plataformas como Facebook están diseñadas para meternos en un “falso loop”, en el que nada llega jamás a una conclusión. Pero nuestro cerebro está programado para narraciones con un comienzo y un final. La falta de final nos deja insatisfechos, y lleva a que sigamos eternamente dentro del loop de Facebook sin poder jamás llegar a un cierre.

El diseño de esas plataformas debería ser lo bastante ético como para evitar estas trampas. Así lo explica Tim Wu, tan convincente que hoy me siento un poquito peor que ayer.

En 1968, Douglas Engelbart presentaba algo nuevo

Hace medio siglo, Douglas Engelbart presentó una computadora que, en vez de esconderse en alguna sala de acceso restringido, se ofrecía al alcance de cualquiera. ¡No había que saber programar! ¡Se tecleaban frases normales! Y lo más extraño de todo: se controlaba con una especie de cajita con ruedas, a la que Engelbart llamaba, ridículamente, “mouse”. Este tipo andaba levemente adelantado a su época, por supuesto, como quedó demostrado durante la parva de años en que nada parecido llegó a nuestros escritorios.

Deprimentemente bueno

The New Yorker cuenta la historia del origen de la serie animada “depressingly good” Bojack Horseman, con el comienzo de una nueva temporada a la vista, este fin de semana.

Acá el trailer oficial de la primera temporada:

Una copia es una copia

Interesante artículo con datos concretos acerca de los acuerdos entre editoriales y bibliotecas sobre los libros electrónicos.

Entiendo que funcione así, por cuestiones legales de derecho de autor. Pero me parece que un modelo al estilo netflix o spotify es mucho más lógico en el mundo de los archivos, que es distinto a las copias físicas de los libros. También me da intriga saber de esos acuerdos cuánto le corresponde a los autores y cuánto a la editorial.

La realidad ya no es lo que era

Me interesó el concepto de “realidad flexible” que se plantea en este artículo de análisis sobre las series animadas de Matt Groening. Entiendo que viene de otro lado y me voy a poner a investigar un poco más; sabía que existía, pero nunca me había puesto con el tema. Por otro lado, no acuerdo para nada con el análisis y la opinión acerca de Futurama o (Des)encanto.

La forma de las cosas

Parece que hay cosas nuevas bajo el sol. O más bien cosas que hubo siempre pero no habíamos notado. O si las habíamos notado, todavía nadie les había puesto nombre. ¿Cómo será la traducción? En inglés, nos describen, con cierta dificultad y mucha gracia, a los scutoids.