Estamos acá

“Todos mezclado, todos manoseados” como dice el tango.

Me crucé con una animación que ganó el Oscar en 1983, que -quizás no casualmente- se llama Tango. Es de un artista polaco: Zbigniew Rybczyński (no sé cómo se pronuncia, claro), y es una cámara fija que enfoca una habitación en la que van apareciendo 36 personajes sin interacción entre sí, como si se superpusieran los planos temporales de la vida en ese cuarto. La animación y más información sobre el artista en esta página: DionisoPunk (que parece tener mucho más para revisar y mirar). También la dejo acá:


Me hizo acordar a la novela gráfica Here, de Richard McGuire, que es una cosa impresionante. Por acá una reseña de The Guardian con más información. Y buscando sobre esto, encontré que hay también una versión digital, que me encantaría tener y chusmear.

En cuanto a literatura electrónica, hace unos meses en el Congreso de Promoción de Lectura de la Feria Internacional del libro de Buenos Aires, vi la ponencia de Lucas Ramada Prieto sobre esto mismo: apps, libros digitales, juegos… esas narrativas que no tienen límite preciso entre lo interactivo y lo tecnológico. Entre muchas otras cosas (la ponencia estuvo muy muy interesante) recomendó 18 Cadence, un ¿juego? literario que también transcurre en el mismo lugar a través del tiempo. Así que lo dejo acá para que lo explore mi yo del futuro o alguien que se siente luego en este lugar.

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