En 1968, Douglas Engelbart presentaba algo nuevo

Hace medio siglo, Douglas Engelbart presentó una computadora que, en vez de esconderse en alguna sala de acceso restringido, se ofrecía al alcance de cualquiera. ¡No había que saber programar! ¡Se tecleaban frases normales! Y lo más extraño de todo: se controlaba con una especie de cajita con ruedas, a la que Engelbart llamaba, ridículamente, “mouse”. Este tipo andaba levemente adelantado a su época, por supuesto, como quedó demostrado durante la parva de años en que nada parecido llegó a nuestros escritorios.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *